El 37% de los chicos que se presentaron a un concurso de videos eligieron esa temática.
Tras las celebraciones de ayer por el día Mundial de Internet y para entender como evolucionó la sociedad en estas dos décadas que lleva conectada a la red, nada mejor que indagar en la relación de los adolescentes con las nuevas tecnologías.
Un estudio de Chicos.net, con el apoyo de Save The Children, Educ.ar y Google, que analiza videos elaborados por adolescentes, demostró que los menores son cada vez más concientes de los riesgos que acarrea Internet. En el 37% de los videos se toca el tema de la adicción que pueden generar las nuevas tecnologías.
El informe Uso Seguro, Responsable y Productivo de las tecnologías para chicos y adolescentes se basa en 200 cortos de argentinos hechos por chicos de 12 a 18 años (en todo Latinoamérica participaron 2.500 chicos). La consigna era contar a los amigos como usar la tecnología de forma responsable. El video ganador fue Yo también odio a Carlitos , que trata el tema de la discriminación y fue creado por Amanda (17), Sofía (17), Jonatan (17) y Fernando (18).
Las filmaciones expresan la visión de los adolescentes sobre los temas que mayor preocupación les generan. Entre ellos, la relación con la computadora y el celular, los videojuegos, la reproducción de música, la fotografía, los dispositivos de localización (GPS). Y en menor medida el televisor, que pierde terreno con la tecnología.
Otro de los argumentos de mayor coincidencia fue el riesgo que genera la interacción con otros y la sociabilidad en Internet, que alcanzó el 41%.
En una perspectiva positiva, con un 16%, un elemento de interés que aparece con mayor presencia a partir de los 15 años es el estar conectados como base de la cooperación o colaboración entre pares.
En las franjas de mayor edad, el tema del contacto con desconocidos y los riesgos de los datos en la red que derivan en historias de secuestros es lo que más se repite.
Mientras que el peligro del chat con desconocidos es uno de los tópicos, en ocasiones como contraparte de la ausencia adulta, común a todas las convocatorias.
Otro punto de conflicto es que los adolescentes recurren poco a los adultos cuando se trata de resolver alguna situación conflictiva en el mundo virtual. En su lugar, prefieren pedir ayuda a sus pares.
Como explica Marcela Czarny, presidenta de Chicos.net “los padres no pueden abandonar su responsabilidad parental porque no entienden la tecnología. Tampoco es aconsejable prohibir cuando no se conoce algo. Lo ideal es informarse adecuadamente”.
Fuente: clarin.com
miércoles, 18 de mayo de 2011
domingo, 1 de mayo de 2011
El 10% de los adolescentes varones, con bulimia o anorexia
Son datos de ALUBA sobre 100 mil chicos de escuelas secundarias. Según expertos, esos trastornos dejaron de afectar sólo a las mujeres. Es porque ellos ahora también están muy pendientes de su físico. En los últimos 10 años se triplicaron los casos
PorMARIANA IGLESIAS
Hace ya un tiempo que la estética dejó de ser una cuestión netamente femenina para convertirse en un tema de todos. Los hombres comenzaron a preocuparse por el brillo del pelo, la tersura de la piel, los abdominales de la panza, la prolijidad de las uñas. En fin, por el físico. Pero con ese nuevo “cuidado” al físico apareció también su contracara: la obsesión, lo patológico. Y el resultado es que aumentaron significativamente los casos de bulimia y anorexia entre los más jóvenes . Según la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA), sólo en la última década subieron un 350% las patologías alimentarias entre los adolescentes varones.
El número surge de un relevamiento que hizo esta asociación durante los últimos tres años en colegios de nivel secundario tanto públicos como privados de todo el país, y en el que participaron algo más de 100.000 chicos. Esta asociación había hecho el mismo trabajo en el 2000, y en ese entonces se registró un nivel de patologías del 2 % en el total de adolescentes varones encuestados, en tanto en este último informe el índice llega casi al 10 % . Además, en el 2000 se había detectado un 12 % con desordenes alimentarios, en tanto que en el estudio más reciente alcanza el 21 %.
¿Cómo se explica este enorme crecimiento de casos en varones? “Porque ellos también están más estéticos. Se depilan, usan cremas. Y esto se junta con los problemas propios de la adolescencia, como el miedo a crecer, a fracasar. Así, piensan que si son lindos y tienen cuerpos perfectos, va a ser más fácil tener éxito ”, explica Mabel Bello, Fundadora de ALUBA.
La nutricionista Ana Jufe, asesora del Hospital de Clínicas, coincide en que la presión social por el físico y la estética también llegó a los varones. “Ahora, además, hay menos vergüenza para contar ciertas cosas, y por eso hay más hombres que consultan. Encima el adolescente es un niño que está saliendo del lugar de chiquito querido por sus padres para identificarse con sus pares, y cree que si es bonito y perfecto va a ser mejor aceptado”. Entonces, hasta ahora, el crecimiento se explica por la combinación adolescencia/presión social por el físico; sin embargo, no todos los chicos sufren patologías alimentarias. “ Hay factores predisponentes. La familia es fundamental, si es rígida, ausente.
Y hay desencadenantes. A veces es la adolescencia en sí misma, o una situación estresante como una mudanza, la separación de los padres, la identificación o definición sexual”, explica Jufe.
Edith Szlazer, psiquiatra de Bace, un centro de tratamiento integral de bulimia y anorexia, dice que si en los 90 la relación de trastornos en la alimentación en chicas y varones era de 95% y 5%, hoy es del 85% y 15%. “Ponen en el cuerpo situaciones de angustia. El varón siempre fue más de canalizar todo por la violencia, el alcohol, el gimnasio, pero ahora también lo está haciendo con la comida. Tiene que ver con que vivimos en una sociedad muy exigente, y a veces se pierde el control interno . Pero también influye la falta de autoestima, si hay una madre demasiado presente, un padre ausente. El aumento de estas patologías en varones también se explica por la imagen del padre, y ahora hay muchas más separaciones, padres menos presentes, padres que no están nunca en la cena familiar ”.
La especialista describe algunas señales de alerta. La más evidente: la pérdida de peso (si bajó el 15% del peso corporal en tres meses), si se aísla, si cambia de estado de ánimo, si tiene bajo rendimiento escolar, si después de comer va al baño. “Los padres o familiares deben estar atentos a: si dejan de realizar las comidas, o dicen que ya comieron en otro lado o que van a comer en otro lado, si cuando los ven comer desmenuzan la comida en el plato y la separan y desparraman por el plato, si están más selectivos especialmente suprimiendo los dulces, las pastas, el pan y los hidratos de carbono y grasas en general. En el caso de la bulimia, si faltan grandes cantidades de comida, a veces dejan restos de los vómitos en el baño, o si se van a bañar inmediatamente y siempre después de comer”, dice Jufe. Y agrega: “ Si estas patologías se dan antes de los 15 años, puede haber retraso en el crecimiento y el desarrollo . Lo fundamental es tratarlos antes de los 19 años, que es cuando comienzan a cerrarse los cartílagos”.
Fuente: clarin.com
PorMARIANA IGLESIAS
Hace ya un tiempo que la estética dejó de ser una cuestión netamente femenina para convertirse en un tema de todos. Los hombres comenzaron a preocuparse por el brillo del pelo, la tersura de la piel, los abdominales de la panza, la prolijidad de las uñas. En fin, por el físico. Pero con ese nuevo “cuidado” al físico apareció también su contracara: la obsesión, lo patológico. Y el resultado es que aumentaron significativamente los casos de bulimia y anorexia entre los más jóvenes . Según la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA), sólo en la última década subieron un 350% las patologías alimentarias entre los adolescentes varones.
El número surge de un relevamiento que hizo esta asociación durante los últimos tres años en colegios de nivel secundario tanto públicos como privados de todo el país, y en el que participaron algo más de 100.000 chicos. Esta asociación había hecho el mismo trabajo en el 2000, y en ese entonces se registró un nivel de patologías del 2 % en el total de adolescentes varones encuestados, en tanto en este último informe el índice llega casi al 10 % . Además, en el 2000 se había detectado un 12 % con desordenes alimentarios, en tanto que en el estudio más reciente alcanza el 21 %.
¿Cómo se explica este enorme crecimiento de casos en varones? “Porque ellos también están más estéticos. Se depilan, usan cremas. Y esto se junta con los problemas propios de la adolescencia, como el miedo a crecer, a fracasar. Así, piensan que si son lindos y tienen cuerpos perfectos, va a ser más fácil tener éxito ”, explica Mabel Bello, Fundadora de ALUBA.
La nutricionista Ana Jufe, asesora del Hospital de Clínicas, coincide en que la presión social por el físico y la estética también llegó a los varones. “Ahora, además, hay menos vergüenza para contar ciertas cosas, y por eso hay más hombres que consultan. Encima el adolescente es un niño que está saliendo del lugar de chiquito querido por sus padres para identificarse con sus pares, y cree que si es bonito y perfecto va a ser mejor aceptado”. Entonces, hasta ahora, el crecimiento se explica por la combinación adolescencia/presión social por el físico; sin embargo, no todos los chicos sufren patologías alimentarias. “ Hay factores predisponentes. La familia es fundamental, si es rígida, ausente.
Y hay desencadenantes. A veces es la adolescencia en sí misma, o una situación estresante como una mudanza, la separación de los padres, la identificación o definición sexual”, explica Jufe.
Edith Szlazer, psiquiatra de Bace, un centro de tratamiento integral de bulimia y anorexia, dice que si en los 90 la relación de trastornos en la alimentación en chicas y varones era de 95% y 5%, hoy es del 85% y 15%. “Ponen en el cuerpo situaciones de angustia. El varón siempre fue más de canalizar todo por la violencia, el alcohol, el gimnasio, pero ahora también lo está haciendo con la comida. Tiene que ver con que vivimos en una sociedad muy exigente, y a veces se pierde el control interno . Pero también influye la falta de autoestima, si hay una madre demasiado presente, un padre ausente. El aumento de estas patologías en varones también se explica por la imagen del padre, y ahora hay muchas más separaciones, padres menos presentes, padres que no están nunca en la cena familiar ”.
La especialista describe algunas señales de alerta. La más evidente: la pérdida de peso (si bajó el 15% del peso corporal en tres meses), si se aísla, si cambia de estado de ánimo, si tiene bajo rendimiento escolar, si después de comer va al baño. “Los padres o familiares deben estar atentos a: si dejan de realizar las comidas, o dicen que ya comieron en otro lado o que van a comer en otro lado, si cuando los ven comer desmenuzan la comida en el plato y la separan y desparraman por el plato, si están más selectivos especialmente suprimiendo los dulces, las pastas, el pan y los hidratos de carbono y grasas en general. En el caso de la bulimia, si faltan grandes cantidades de comida, a veces dejan restos de los vómitos en el baño, o si se van a bañar inmediatamente y siempre después de comer”, dice Jufe. Y agrega: “ Si estas patologías se dan antes de los 15 años, puede haber retraso en el crecimiento y el desarrollo . Lo fundamental es tratarlos antes de los 19 años, que es cuando comienzan a cerrarse los cartílagos”.
Fuente: clarin.com
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